Un queso con DNI geográfico
Cuando la Unión Europea concede una Denominación de Origen Protegida (DOP), no está otorgando simplemente un sello de calidad, está reconociendo que ese producto es inimitable fuera de su territorio. La Torta del Casar obtuvo ese reconocimiento porque los expertos europeos comprendieron lo que los pastores extremeños sabían desde hace siglos: este queso no puede fabricarse en otro lugar, por mucho que copien la receta y los procesos.
¿Por qué? Porque su identidad nace de tres factores que solo coinciden aquí, en el corazón de la provincia de Cáceres, en las comarcas de Llanos de Cáceres, Sierra de Fuentes y Montánchez. Tres vértices de un triángulo sin el cual la Torta del Casar deja de ser Torta del Casar.
Los tres vértices

El triángulo completo
Oveja merina y entrefina, flor de cardo y llanura extremeña, los tres vértices son inseparables. Cambia uno y el queso deja de ser la Torta del Casar. Mantén los tres y obtendrás algo que no tiene parangón en ninguna otra quesería del mundo: un queso cremoso, aromático, amargo y untuoso que lleva grabado en cada bocado la memoria de un paisaje, de un animal y de una planta silvestre que solo aquí crecen juntos.
La próxima vez que abras una Torta del Casar DOP y veas cómo la pasta se derrama suavemente, recuerda que estás sosteniendo, literalmente, un pedazo de territorio de Cáceres. Y que ese territorio, con toda su historia y su biodiversidad, es lo que estás llevando a la boca.
Un queso con DNI geográfico
Cuando la Unión Europea concede una Denominación de Origen Protegida (DOP), no está otorgando simplemente un sello de calidad, está reconociendo que ese producto es inimitable fuera de su territorio. La Torta del Casar obtuvo ese reconocimiento porque los expertos europeos comprendieron lo que los pastores extremeños sabían desde hace siglos: este queso no puede fabricarse en otro lugar, por mucho que copien la receta y los procesos.
¿Por qué? Porque su identidad nace de tres factores que solo coinciden aquí, en el corazón de la provincia de Cáceres, en las comarcas de Llanos de Cáceres, Sierra de Fuentes y Montánchez. Tres vértices de un triángulo sin el cual la Torta del Casar deja de ser Torta del Casar.
Los tres vértices

El triángulo completo
Oveja merina y entrefina, flor de cardo y llanura extremeña, los tres vértices son inseparables. Cambia uno y el queso deja de ser la Torta del Casar. Mantén los tres y obtendrás algo que no tiene parangón en ninguna otra quesería del mundo: un queso cremoso, aromático, amargo y untuoso que lleva grabado en cada bocado la memoria de un paisaje, de un animal y de una planta silvestre que solo aquí crecen juntos.
La próxima vez que abras una Torta del Casar DOP y veas cómo la pasta se derrama suavemente, recuerda que estás sosteniendo, literalmente, un pedazo de territorio de Cáceres. Y que ese territorio, con toda su historia y su biodiversidad, es lo que estás llevando a la boca.
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