31 marzo, 2023

Los mejores quesos DOP de España

Todos tenemos claro que el queso es uno de los productos estrella de la gastronomía española. Prueba de ello es que España es uno de los países de la Unión Europea que más quesos tiene con Denominación de Origen Protegida (DOP).

Con diferentes texturas y sabores, hoy te hacemos una selección de los mejores quesos con sello DOP que podemos encontrar a lo largo y ancho de nuestro país. ¡Bon appétit!

Queso de tetilla (Galicia)

El queso de tetilla es el queso gallego más conocido dentro y fuera de nuestras fronteras. Su característica forma “de tetilla”, lo hace reconocible en todo el mundo. Se elabora con leche de vaca de las razas Frisona, Rubia Gallega, Pardo Alpina y sus cruces. El sabor de este queso es lácteo, mantecoso, ligeramente acidulado y suavemente salado. Su aroma, que recuerda a la leche de la que procede, es capaz de hipnotizar a cualquiera.

Queso de Cabrales (Asturias)

De olor fuerte y sabor potente, semiduro, mantecoso y de intenso retrogusto en el paladar. Así es el queso Cabrales, uno de los más famosos de Asturias. Se elabora a partir de leche cruda de vaca a lo largo del año y durante los meses de junio y julio se mezcla con leches de oveja y cabra. Madura en cuevas, con una humedad relativa del 90% y una temperatura de entre 8º y 12ºC, de dos a cinco meses. Destaca su inconfundible color azul verdoso originado por el moho y que da lugar a este queso, considerado uno de los mejores quesos azules del mundo.

Quesucos de Liébana (Cantabria)

Al igual que “los mejores perfumes vienen en frascos pequeños“, los Quesucos de Liébana siguen la misma línea. Se trata de un queso de pequeño tamaño, normalmente suave y dulce que a veces se presenta ahumado con sus sabores y aromas característicos. Está hecho con leche de vaca, oveja o cabra y se puede distinguir por acostumbrar a tener una forma cilíndrica y de color ligeramente amarillento, un poco más si es ahumado. Se suele servir como entrante o como postre, pero siempre maridado con un buen vino blanco de la zona.

Queso Idiazábal (País Vasco y Navarra)

El origen de este queso lo encontramos en los verdes paisajes de Euskadi y Navarra, en las variedades de las ovejas Latxa y Carranzana y cuya leche cruda hace posible este singular y preciado queso. Presenta dos variedades: ahumado y sin ahumar, en ambos casos con un periodo de maduración mínima de dos meses. ¿El resultado? Un queso con un sabor intenso, equilibrado y con un toque picante, en el que también podemos encontrar un intenso sabor a leche de oveja y que, en el caso de ser ahumado, es más seco y denso en boca.

Queso Camerano (La Rioja)

El queso Camerano o de los Cameros es un queso originario de la Sierra de los Cameros en La Rioja. Fresco, tierno, semicurado o curado, pero siempre elaborado con leche de cabra y de forma tradicional; la DOP Queso Camerano es la DOP de queso de cabra más al norte de España. La calidad de la leche de cabra con la que se elaboran estos quesos, la delicadeza del producto y, por supuesto, su sabor diferencial, han hecho que estos quesos artesanales se posicionen fuera de España como una verdadera joya gourmet. Sus marcas exteriores son su principal característica, generadas por la “cilla”, un molde de mimbre trenzado para la formación del queso que deja sus marcas en el exterior del mismo.

Queso de l’Alt Urgell y la Cerdanya (Cataluña)

De vaca frisona, madurado y de pasta prensada no cocida. Estas son las características de este queso de textura tierna y cremosa. También lo podemos distinguir por la corteza natural de color marrón claro y la pasta en color crema o marfil. Es un queso que se pone a madurar en cavas durante un mínimo de 45 días, proceso que le da la cremosidad, consistencia y cuerpo característicos. Su maduración tradicional favorece que se desarrollen aromas con notas de frutos secos tostados, musgo y setas. Además, posee un sabor muy característico. Hay que probarlo para experimentarlo.

Queso Zamorano (Zamora)

Elaborado de manera artesanal con leche cruda de oveja de las razas Churra y Castellana, este queso se caracteriza por tener unos aromas y sabores genuinos, bien desarrollados y persistentes al paladar. Además, se pueden apreciar características olfato-gustativas en las cuales aparecen recuerdos a la leche de oveja, mantequilla cocida o frutos secos, debido al sistema tradicional de pastoreo a su larga maduración en cava. En definitiva, un queso gourmet, que te hará disfrutar y será un añadido a tus tablas de queso desde el momento en que lo cates por primera vez.

Queso Manchego (Castilla-La Mancha)

Imitado pero inimitable, el queso manchego de oveja, fruto de una tradición de siglos, es cada día más apreciado. La leche de oveja manchega le aporta un sabor intenso, sabroso, con un ligero tono ácido que alcanza notas picantes en los quesos más curados. Algunos de sus rasgos son la forma cilíndrica, la maduración de hasta dos años y la corteza zigzag recordando al cincho de esparto. Su origen se sitúa en las poblaciones primitivas y nómadas y con referencias en textos como “El Quijote” se habla de un producto completamente asentado. Por algo se ha ganado ser el representante español a nivel internacional por antonomasia cuando se habla de este derivado lácteo.

Queso de Murcia (Murcia)

Durante siglos, los pastores de la Región de Murcia han elaborado de forma artesanal quesos con leche de cabra murciana, que formaban parte de su dieta cotidiana. Con el paso del tiempo, esta tradición ha dado lugar a una producción de quesos de maduración de gran calidad. Puedes encontrar tres variedades de este queso: fresco, curado o al vino. Elaborado con leche de cabra, destaca por su aroma suave y poco salado. El Queso de Murcia al Vino tiene una curación de más de un mes, se elabora con leche de cabra y recibe un lavado de vino tinto que lo hace muy característico. Su textura es cremosa y algo ácida hace que sea un queso para todos los paladares.

Queso Mahón (Menorca)

Uno de los quesos más singulares y reconocibles de nuestro país es el queso de Mahón. Elaborado con leche de vacas frisonas y menorquinas. Se reconoce fácilmente por su característica forma cuadrada con aristas redondeadas y por su llamativa corteza de colores anaranjados. Podemos encontrarlos de tres tipos según su grado de maduración: tiernos, semicurados y curados. Su secreto reside en los pastos con los que se alimentan las vacas. La leche menorquina tiene un ligero acento salino debido a los pastos marítimos, que le da una tipicidad propia. Un queso excepcional con un sabor y aroma rotundos.

Queso Palmero (La Palma)

La isla de La Palma y una raza tan singular como la cabra palmera, son el origen del queso palmero. Ahumado, redondo y aplanado. Presentan una corteza de color blanco en los frescos, amarillo los madurados y con ciertas tonalidades marrones en forma de bandas en los ahumados. Su sabor y aroma recuerdan a la leche de cabra de la que proceden con ligera acide y un salado medio, que en los ahumados se acentúa el propio sabor sin enmascarar el propio de la materia prima. En definitiva, un queso exquisito que debes probar.

Torta del Casar (Extremadura)

La Torta del Casar es un queso natural, elaborado mediante métodos tradicionales a base de leche cruda de oveja procedente de ganaderías controladas, cuajo vegetal y sal. El resultado es un queso de corteza ligera y fina, semidura, su principal característica es su textura altamente cremosa, que hace que en determinados momentos de la maduración debe ser vendado para evitar que la pasta, de color entre blanco y marfil, se derrame a través de las grietas de la aún blanda corteza. Con aromas lácticos y vegetales, y un gusto intenso y desarrollado, resulta fundente al paladar, muy poco salado y ligeramente amargo. Acompañada de un buen vino o de cava, resultará un placer sorprendente.

31 marzo, 2023

Los mejores quesos DOP de España

Todos tenemos claro que el queso es uno de los productos estrella de la gastronomía española. Prueba de ello es que España es uno de los países de la Unión Europea que más quesos tiene con Denominación de Origen Protegida (DOP).

Con diferentes texturas y sabores, hoy te hacemos una selección de los mejores quesos con sello DOP que podemos encontrar a lo largo y ancho de nuestro país. ¡Bon appétit!

Queso de tetilla (Galicia)

El queso de tetilla es el queso gallego más conocido dentro y fuera de nuestras fronteras. Su característica forma “de tetilla”, lo hace reconocible en todo el mundo. Se elabora con leche de vaca de las razas Frisona, Rubia Gallega, Pardo Alpina y sus cruces. El sabor de este queso es lácteo, mantecoso, ligeramente acidulado y suavemente salado. Su aroma, que recuerda a la leche de la que procede, es capaz de hipnotizar a cualquiera.

Queso de Cabrales (Asturias)

De olor fuerte y sabor potente, semiduro, mantecoso y de intenso retrogusto en el paladar. Así es el queso Cabrales, uno de los más famosos de Asturias. Se elabora a partir de leche cruda de vaca a lo largo del año y durante los meses de junio y julio se mezcla con leches de oveja y cabra. Madura en cuevas, con una humedad relativa del 90% y una temperatura de entre 8º y 12ºC, de dos a cinco meses. Destaca su inconfundible color azul verdoso originado por el moho y que da lugar a este queso, considerado uno de los mejores quesos azules del mundo.

Quesucos de Liébana (Cantabria)

Al igual que “los mejores perfumes vienen en frascos pequeños“, los Quesucos de Liébana siguen la misma línea. Se trata de un queso de pequeño tamaño, normalmente suave y dulce que a veces se presenta ahumado con sus sabores y aromas característicos. Está hecho con leche de vaca, oveja o cabra y se puede distinguir por acostumbrar a tener una forma cilíndrica y de color ligeramente amarillento, un poco más si es ahumado. Se suele servir como entrante o como postre, pero siempre maridado con un buen vino blanco de la zona.

Queso Idiazábal (País Vasco y Navarra)

El origen de este queso lo encontramos en los verdes paisajes de Euskadi y Navarra, en las variedades de las ovejas Latxa y Carranzana y cuya leche cruda hace posible este singular y preciado queso. Presenta dos variedades: ahumado y sin ahumar, en ambos casos con un periodo de maduración mínima de dos meses. ¿El resultado? Un queso con un sabor intenso, equilibrado y con un toque picante, en el que también podemos encontrar un intenso sabor a leche de oveja y que, en el caso de ser ahumado, es más seco y denso en boca.

Queso Camerano (La Rioja)

El queso Camerano o de los Cameros es un queso originario de la Sierra de los Cameros en La Rioja. Fresco, tierno, semicurado o curado, pero siempre elaborado con leche de cabra y de forma tradicional; la DOP Queso Camerano es la DOP de queso de cabra más al norte de España. La calidad de la leche de cabra con la que se elaboran estos quesos, la delicadeza del producto y, por supuesto, su sabor diferencial, han hecho que estos quesos artesanales se posicionen fuera de España como una verdadera joya gourmet. Sus marcas exteriores son su principal característica, generadas por la “cilla”, un molde de mimbre trenzado para la formación del queso que deja sus marcas en el exterior del mismo.

Queso de l’Alt Urgell y la Cerdanya (Cataluña)

De vaca frisona, madurado y de pasta prensada no cocida. Estas son las características de este queso de textura tierna y cremosa. También lo podemos distinguir por la corteza natural de color marrón claro y la pasta en color crema o marfil. Es un queso que se pone a madurar en cavas durante un mínimo de 45 días, proceso que le da la cremosidad, consistencia y cuerpo característicos. Su maduración tradicional favorece que se desarrollen aromas con notas de frutos secos tostados, musgo y setas. Además, posee un sabor muy característico. Hay que probarlo para experimentarlo.

Queso Zamorano (Zamora)

Elaborado de manera artesanal con leche cruda de oveja de las razas Churra y Castellana, este queso se caracteriza por tener unos aromas y sabores genuinos, bien desarrollados y persistentes al paladar. Además, se pueden apreciar características olfato-gustativas en las cuales aparecen recuerdos a la leche de oveja, mantequilla cocida o frutos secos, debido al sistema tradicional de pastoreo a su larga maduración en cava. En definitiva, un queso gourmet, que te hará disfrutar y será un añadido a tus tablas de queso desde el momento en que lo cates por primera vez.

Queso Manchego (Castilla-La Mancha)

Imitado pero inimitable, el queso manchego de oveja, fruto de una tradición de siglos, es cada día más apreciado. La leche de oveja manchega le aporta un sabor intenso, sabroso, con un ligero tono ácido que alcanza notas picantes en los quesos más curados. Algunos de sus rasgos son la forma cilíndrica, la maduración de hasta dos años y la corteza zigzag recordando al cincho de esparto. Su origen se sitúa en las poblaciones primitivas y nómadas y con referencias en textos como “El Quijote” se habla de un producto completamente asentado. Por algo se ha ganado ser el representante español a nivel internacional por antonomasia cuando se habla de este derivado lácteo.

Queso de Murcia (Murcia)

Durante siglos, los pastores de la Región de Murcia han elaborado de forma artesanal quesos con leche de cabra murciana, que formaban parte de su dieta cotidiana. Con el paso del tiempo, esta tradición ha dado lugar a una producción de quesos de maduración de gran calidad. Puedes encontrar tres variedades de este queso: fresco, curado o al vino. Elaborado con leche de cabra, destaca por su aroma suave y poco salado. El Queso de Murcia al Vino tiene una curación de más de un mes, se elabora con leche de cabra y recibe un lavado de vino tinto que lo hace muy característico. Su textura es cremosa y algo ácida hace que sea un queso para todos los paladares.

Queso Mahón (Menorca)

Uno de los quesos más singulares y reconocibles de nuestro país es el queso de Mahón. Elaborado con leche de vacas frisonas y menorquinas. Se reconoce fácilmente por su característica forma cuadrada con aristas redondeadas y por su llamativa corteza de colores anaranjados. Podemos encontrarlos de tres tipos según su grado de maduración: tiernos, semicurados y curados. Su secreto reside en los pastos con los que se alimentan las vacas. La leche menorquina tiene un ligero acento salino debido a los pastos marítimos, que le da una tipicidad propia. Un queso excepcional con un sabor y aroma rotundos.

Queso Palmero (La Palma)

La isla de La Palma y una raza tan singular como la cabra palmera, son el origen del queso palmero. Ahumado, redondo y aplanado. Presentan una corteza de color blanco en los frescos, amarillo los madurados y con ciertas tonalidades marrones en forma de bandas en los ahumados. Su sabor y aroma recuerdan a la leche de cabra de la que proceden con ligera acide y un salado medio, que en los ahumados se acentúa el propio sabor sin enmascarar el propio de la materia prima. En definitiva, un queso exquisito que debes probar.

Torta del Casar (Extremadura)

La Torta del Casar es un queso natural, elaborado mediante métodos tradicionales a base de leche cruda de oveja procedente de ganaderías controladas, cuajo vegetal y sal. El resultado es un queso de corteza ligera y fina, semidura, su principal característica es su textura altamente cremosa, que hace que en determinados momentos de la maduración debe ser vendado para evitar que la pasta, de color entre blanco y marfil, se derrame a través de las grietas de la aún blanda corteza. Con aromas lácticos y vegetales, y un gusto intenso y desarrollado, resulta fundente al paladar, muy poco salado y ligeramente amargo. Acompañada de un buen vino o de cava, resultará un placer sorprendente.

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